Sobre nosotros | Laura & Despedidas Costa del Sol

Detrás de Despedidas Costa del Sol no hay una gran oficina, hay una persona con muchas ganas y cero miedo: Laura.

Desde mis años trabajando en el sector soñaba con organizar despedidas de otra manera, más sincera, más cercana y cuidando cada detalle como si fuera para mis propios amigos. Así nació este proyecto, con la idea clara de que cada grupo se sienta especial, acompañado y en buenas manos desde el primer mensaje hasta el último brindis en Málaga.

¿ Cómo nació Despedidas Costa del Sol ?

Despedidas Costa del Sol nació de una mezcla de ilusión, ganas de hacer las cosas bien y el deseo de aportar algo diferente.
Durante años trabajé como stripper para empresas del sector y eso me permitió ver, desde dentro, cómo vivían las despedidas los grupos: sus nervios, sus expectativas, sus emociones y todo lo que valoraban de cada detalle.

Siempre he sido muy de empatizar con todo el mundo y pensaba constantemente:
“Si fueran mis amigos, ¿cómo me gustaría organizarles la despedida?”

Con esa idea en la cabeza, un día decidí dejar de soñar despierta y dar el paso. No tenía un gran nombre detrás ni una súper estructura, solo las ganas de alguien pequeño, como yo, pero sin miedo. Así nació Despedidas Costa del Sol: de la ilusión y las ganas de ofrecer mi propia manera de hacer las cosas.

Recuerdo mi primer día como empresa como si fuera ayer. No fue un grupo, fueron tres. Llegué con nervios, pero también con una promesa muy clara conmigo misma: mostrarme tal cual soy, sin máscaras. Lo di todo, cada detalle, cada llamada, cada gesto.
Al terminar aquel día frenético me sentí profundamente orgullosa. Supe que acababa de empezar un camino en el que lo iba a dar todo y que, poquito a poco, iría dejando mi huella en este sector.

Quién está detrás de la marca

Detrás de Despedidas Costa del Sol estoy yo, Laura.
Me considero una curranta a tope. Para mí no hay nada imposible: si algo no sé hacerlo, solo significa que me llevará un poco más de tiempo aprenderlo… pero lo consigo.

No vengo de una oficina ni de un despacho, vengo del escenario. Antes de montar la empresa trabajaba únicamente como stripper, con jornadas completas, fines de semana, noches y mil historias. Eso me ha dado algo muy valioso: sé exactamente lo que pasa en una despedida desde dentro, lo que vive el grupo, lo que siente la novia, el novio, el amigo que organiza todo, y también los nervios de que salga bien.

Hoy, Despedidas Costa del Sol la formamos:

  • Yo, que organizo, diseño, gestiono web, proveedores, reservas y también sigo haciendo shows cuando toca.

  • Rafa, mi pareja, que está siempre detrás apoyando y ayudando con los grupos y la logística.

  • Lidia, que los sábados me ayuda a recibir a los grupos y a que todo empiece con buena energía.

 

No somos una empresa fría y enorme. Somos personas, con nombres y apellidos, que se implican de verdad.

sobre nosotros-despedidas costa del sol

Así es un día de temporada alta

La temporada alta aquí no se vive, se sobrevive… pero me encanta.

Me levanto a las 7:00, me arreglo, me pongo guapa y salgo a recibir grupos. Check-in, dudas, últimas confirmaciones, abrazos, nervios y risas. Suelo volver a casa sobre las 16:00, me doy una ducha rápida y descanso un rato.

A las 21:00 empieza “la segunda vida” del día: vuelvo a salir, visito las diferentes salas de despedidas para ver a mis grupos en las cenas, me aseguro de que todo esté bien, que se sientan cuidados, que lo que hemos hablado es lo que encuentran. Y cuando algún grupo ha contratado show… allí estoy también como stripper, dándolo todo en el escenario.

Suelo volver a casa sobre las 6:00 de la mañana. Y, aunque acabe agotada, me voy a dormir con la sensación de estar donde tengo que estar.

Lo que la gente no ve son las noches sin dormir, las llamadas a horas intempestivas, los cambios de última hora, los proveedores que fallan cuando menos deberían y los marrones que hay que resolver con una sonrisa.
Además, yo diseño todo: webs, cartelería, itinerarios, pulseras personalizadas… y respondo mensajes y consultas casi a cualquier hora.

sala pekadox malaga

Nuestros valores

Hay varias promesas que jamás traicionaría a un cliente:

  • No engañar con fotos falsas ni vender humo.

  • No recomendar algo que sé que no encaja con lo que buscan solo por vender más.

  • No dejar tirado a un grupo, aunque eso suponga para mí más trabajo, más gestiones y más quebraderos de cabeza.

 

Cuando un grupo va muy justo de presupuesto, me esfuerzo al máximo en ajustar opciones, actividades y horarios para que puedan vivir su despedida en condiciones, sin renunciar a una buena experiencia y sin sentirse engañados en ningún momento.

Creo que este sector no puede ser solo números. Detrás de cada reserva hay personas, sueños, nervios y mucha ilusión.
A mis grupos los trato como si fueran mi familia: les doy pulseras personalizadas, chuches, pequeños detalles y, sobre todo, atención real. Estoy pendiente de ellos 24 horas, incluso para cosas que no tienen nada que ver con lo contratado: un taxi, una duda sobre la ciudad, un consejo de dónde comer, lo que sea.

Quiero que amen mi tierra, Málaga, y la Costa del Sol. Que se lleven buenas experiencias, no solo una noche de fiesta.

Si un grupo me pregunta:
“¿Por qué confiar en ti y no en otra empresa?”
mi respuesta es sencilla: porque soy transparente al 100%.

Lo que nos hace diferentes

  • Te recibimos en persona, no eres un número en una hoja de Excel.

  • Estás en contacto directo conmigo, sin intermediarios que no saben quién eres.

  • Cuidamos los detalles: pulseras, detallitos, gestos pequeños que marcan la diferencia.

  • Te decimos la verdad, aunque a veces no sea la respuesta “más comercial”.

  • Estamos ahí todo el fin de semana, no solo hasta que haces la transferencia.

 

Muchas de las reseñas que nos dejan los grupos hablan de eso: del cariño, de cómo se han sentido acompañados, de que les he tratado como si nos conociéramos de toda la vida.
Hay grupos que vuelven una y otra vez y me traen regalos sin conocerme de antes. Eso, para mí, vale más que cualquier campaña de marketing.

Momentos duros y lo que he aprendido

Claro que ha habido días en los que he pensado: “¿Quién me mandaría a mí meterme en esto?”.
Días de estrés máximo, proveedores que fallan en el peor momento, clientes que creen que la culpa es tuya cuando tú también estás sufriendo el problema desde el otro lado.

Pero sigo, y seguiré, porque sé que soy buena en lo que hago.
Porque sé que hay muchísimos grupos que no se merecen vivir una despedida cualquiera, sino una despedida cuidada, organizada con cariño, con alguien detrás que se deja la piel.

De todo el lío con competidores, copias y problemas legales he aprendido una cosa clara:
si me copian es porque algo estaré haciendo muy bien. Podrán intentar imitar mi web, mis ideas o mis textos, pero hay algo que nunca podrán copiar: mi esencia y mi forma de ser.

Si pudiera hablarle a la Laura que empezaba en 2022, le diría:
“Lucha. Ahora no eres nadie, pero un día te necesitarán. Vas a ser la número 1 para mucha gente.”

Lo que quiero que se lleven mis grupos

sobre nosotros

Cuando un grupo reserva con Despedidas Costa del Sol, yo no quiero que al volver a casa sólo recuerden la fiesta.
Quiero que se lleven dos sensaciones claras:

  • Que no han sido estafados.

  • Que han sentido cariño de principio a fin.

 

Que digan: “No solo hemos hecho una despedida en Málaga, hemos tenido a una persona detrás que ha mirado por nosotros”.

Hacia dónde vamos

Despedidas Costa del Sol está creciendo, casi sin querer, porque el boca a boca nos está haciendo gigantes. Y sí, estoy orgullosa. Pero también tengo algo muy claro: no quiero crecer tanto como para perder el trato personalizado.

Esta empresa es mi bebé. Prefiero seguir siendo una marca grande en resultados, pero cercana en el trato. Más destinos, más ideas, más detalles… sí. Pero sin dejar de ser Laura al otro lado del teléfono.

Y eso es, en el fondo, lo que más me importa.

Que cuando alguien escuche el nombre:

“Despedidas Costa del Sol”

piense automáticamente en una persona:

Laura.

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